jueves, 18 de junio de 2009

Un tumor lo tiene a punto de ser el hombre más alto del mundo.

Un tumor cerebral que le apareció a la edad de 15 años y cuyo extraño efecto provoca el estiramiento de los huesos y los músculos, están convirtiendo a Rodrigo Buitrago Betancourt, un muchacho de 23 años, en el hombre más alto del mundo. Rodrigo mide hoy dos metros con 10 centímetros y para comprar zapatos, que nunca encuentra, debe mandar a fabricar a la medida su numero 53 por efecto de esta enfermedad que, con fuertes dolores, hacen crecer casi que crujiendo y en medio de intensos dolores sus músculos y huesos sigan creciendo.
Según sus familiares, de no parar esta enfermedad, este joven se convertirá en el hombre más alto del universo, con graves consecuencias para su salud, dado el nivel de gravedad de su enfermedad. Es el tercero de cuatro hijos, vive en una de las comunas más pobre, como el barrio “Venus” de Dosquebradas, y lo peor de todo, dado su inesperado crecimiento, es que debe dormir doblado porque no cabe en su cama, y ya con la cabeza está a punto de acabar con el techo de la casa.

Dice que desde pequeño quería ser ingeniero, pero ahora, convertido en un gigante, sólo se dedica a desbaratar y armar la nevera , el radio y hasta el reloj de la casa, pues casi nunca sale porque teme que lo puedan molestar y hoy, en medio de lo que parece ser una tragedia, espera ser sometido a una cirugía de su tumor para saber si es o no maligno y en qué momento la ciencia
pueda detener su crecimiento para evitar ser el hombre mas alto del mundo.