sábado, 14 de febrero de 2009

Un niño de 13 años y su novia de 15, padres de una niña en Reino Unido.

LONDRES. Tiene 13 años, pero aparenta unos 8. Mide apenas 1,20 metros y cuando tiene el bebé en brazos parece su hermano. En realidad es su padre. Alfie Patten y Chantelle Steadman, de 15 años, acaban de tener un bebé. En su primer acto sexual, cuando él tenía aún 12 años, según han asegurado al sensacionalista «The Sun», concibieron a Maisie Roxanne, nacida hace cinco días.
Se enteraron de que iban a ser padres porque Chantelle sufría dolores de estómago y fueron al médico. «El doctor preguntó si había tenido sexo. Le dije que sí y él me dijo que debía hacerme la prueba del embarazo. Salió que estaba embarazada. Empecé a llorar sin saber lo que hacer. El médico me dijo que se lo contara a mi madre, pero yo tenía demasiado miedo», ha explicado Chantelle.
Ambos decidieron seguir adelante y no abortar. «Pensé que sería bueno tener el bebé», asegura Alfie, que aún no se aclara mucho con lo que supone su nueva situación.
No sabe lo que cuesta un pañal -«creo que mucho», apunta- y sus únicos ingresos hasta ahora eran las 10 libras que en ocasiones le daba su padre.
Los dos chicos mantuvieron en secreto el embarazo todo el tiempo que pudieron, pero finalmente la madre de Chantelle se dio cuenta que su hija ganaba peso.
Por suerte, los cuatro abuelos de Maisie, que tienen entre 38 y 45 años, están dispuestos a afrontar la situación, aunque su condición económica no es muy satisfactoria.